Así lo anticiparon desde Salud de la Nación. Ya están en contacto con los distritos para asegurar los recursos humanos.

En medio de una fuerte expectativa de que en diciembre mismo Argentina comience la campaña de vacunación contra el Covid-19, ayer distintas autoridades del Ministerio de Salud de la Nación dieron nuevas certezas de cómo se implementará el plan para inmunizar a la población a partir de la llegada de la vacuna rusa Sputnik V: Será gratuita, obligatoria, se distribuirá simultáneamente en todas las provincias y se vacunará primero al personal de Salud, Fuerzas Armadas y de Seguridad, y personas de riesgo (mayores de 60 años y mayores de 18 años con enfermedades concomitantes).

Según anunció el lunes el presidente, Alberto Fernández, Rusia estaría en condiciones de enviar a la Argentina 25 millones de dosis entre diciembre y la primera quincena de enero.

Frente a este nuevo escenario que supone un paso clave para comenzar a ponerle fin a la pandemia del coronavirus, el subsecretario de Articulación Federal del Ministerio de Salud Pública de la Nación, José Guccione, afirmó ayer que cuando llegue la vacuna rusa al país será distribuida a las 24 jurisdicciones en simultáneo y adelantó que, además, ya se está hablando con las provincias para colocar el recurso humano necesario para salir a vacunar.

En ese marco, comentó que se espera que «primero se autorice por vía de la Anmat las certificaciones pertinentes a la vacuna y luego se hará la compra de 25 millones de dosis que son las dos dosis, porque hay una población de riesgo que se calcula en 12 millones de personas más o menos».

El funcionario nacional explicó que para el operativo de distribución de la vacuna se recurrirá a un esquema que ya se probó eficaz para la llegada de equipamiento a todas las provincias durante la pandemia: «Usaremos los mismos mecanismos que hasta ahora, desde el Hércules en el traslado hasta los equipos Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de cada distrito».

«Cada provincia va a ir armando su logística, analizando a dónde están los vacunadores y los diferentes recursos humanos, que van a tener que salir a buscar a la población de riesgo», concluyó Guccione.

Por su parte, Carla Vizzotti, viceministra de Salud y quien viajó a Moscú para testear los avances de la vacuna rusa, confirmó que la vacuna será obligatoria y gratuita.

Sobre el avance de la vacuna Sputnik V, Vizzotti explicó que al igual que las otras vacunas, la creada por Moscú deberá pasar por todos los requisitos habituales para los medicamentos.

«Lo que necesitamos responder con la fase 3 es la efectividad de la vacuna, la eficacia. Cuando se compare el grupo que se vacunó versus el que no se vacunó se sabrá si realmente, más allá de ser segura y de generar anticuerpos, si esos anticuerpos previenen la enfermedad. Esa es la respuesta que se necesita para determinar si se puede registrar», indicó.

Vizzotti señaló también que se trata de una vacuna que es «muy sencilla de producir», lo que facilita la producción en masa, y que es más fácil de mantener ya que su conservación es a -18 grados.

«La conservación es de -18 grados que es mucho más sencillo que -70 (que necesitan otros desarrollos). La Sabín, por ejemplo, se almacenaba en -20», agregó. Asimismo, señaló que los precios «de las vacunas que nos han ofertado están entre 5 y 10 dólares por dosis», pero se debe evaluar el costo de mantenimiento y distribución. Y si bien el operativo sanitario está directamente atado a la llegada de la vacuna y a la cantidad de dosis disponibles, el Gobierno remarcó que «la primera etapa de la vacunación duraría 6 meses».

La competencia

En estos momentos, además de la mencionada Sputnik V de Rusia, están en fase tres de experimentación las vacunas contra la Covid-19 elaboradas por Estados Unidos (Pfizer, Johnson & Johnson y Moderna), Reino Unido (Universidad de Oxford-AstraZeneca), y China (Sinopharm y Sinovac Biotech).

Destacado:Se sumaron 430 muertos y 12.145 contagiados
Otras 430 personas murieron y 12.145 fueron reportadas con coronavirus en las últimas 24 horas en Argentina, con lo que suman 32.052 los fallecidos a nivel nacional y 1.195.276 los contagiados desde el inicio de la pandemia, informó ayer el Ministerio de Salud.

Murieron 250 hombres, 109 en la provincia de Buenos Aires; 15 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA); 7 en Chaco; 14 en Córdoba; 5 en Entre Ríos; 1 en Jujuy; 6 en La Rioja; 9 en Mendoza; 2 en Neuquén; 3 en Río Negro; 5 en Salta; 1 en San Juan; 10 en San Luis; 45 en Santa Fe; 4 en Santa Cruz; 2 en Tierra del Fuego y 10 en Tucumán.

También fallecieron 178 mujeres: 77 en la provincia de Buenos Aires; 10 en CABA; 8 en Córdoba; 2 en Entre Ríos; 1 en Jujuy; 3 en La Rioja; 6 en Mendoza; 3 en Neuquén; 3 en Salta; 11 en San Luis; 2 en Santa Cruz; 40 en Santa Fe; 1 en Santiago del Estero y 11 en Tucumán.

El Ministerio precisó que una persona, residente en la provincia de Buenos Aires, fue reclasificada y dos notificadas como fallecidas en la provincia de Buenos Aires no registran dato de sexo.

Ayer se registraron en la provincia de Buenos Aires 3.615 casos; en CABA, 460; en Catamarca, 31; en Chaco, 131; en Chubut, 421; en Corrientes, 26; en Córdoba, 1.339; en Entre Ríos, 258; en Jujuy, 22; en La Pampa, 84; en La Rioja, 42; en Mendoza, 515; en Misiones, 16; en Neuquén, 934; en Río Negro, 395; en Salta, 110; en San Juan, 164; en San Luis, 247; en Santa Cruz, 250; en Santa Fe, 1.764; en Santiago del Estero, 82; en Tierra del Fuego, 266 y en Tucumán 973.

Por qué comprarán esta vacuna


El acuerdo que anunció Alberto Fernández para contar con la vacuna rusa tomó por sorpresa a propios y extraños teniendo en cuenta que Argentina firmó un acuerdo para fabricar en el país la vacuna de la Universidad de Oxford que está desarrollando junto al laboratorio sueco AstraZeneca.

El Gobierno argentino también venía hablando de la vacuna con la compañía norteamericana Pfizer, entre otras.

Estas empresas habían pedido la inmunidad de jurisdicción, y el Gobierno envió la ley al Congreso en el que se establece que sólo se podrá hacer un juicio en el país de origen de los laboratorios. Esa ley tiene media sanción.

Pero, además, requerían un contrato en el que quedara asentado que si la vacuna no funcionaba, el Estado no podía reclamar. Alberto se opuso a firmar ese contrato y se quedó sin vacuna provisoriamente.

Un asesor le sugirió que se contactara con el gobierno de Vladimir Putin, que había quedado contento con la carta que Alberto le mandó al presidente ruso para felicitarlo tras registrar la primera vacuna contra el Covid-19 el pasado 11 de agosto. Dos días después de ese suceso, Ginés le bajó el tono a la vacuna rusa y sugirió que se había salteado la fase 3.

Los rusos recordaron tanto la carta como las palabras del ministro. Así se lo hizo saber el embajador ruso en Argentina, Dmitry V. Feoktistov, a un funcionario del albertismo puro.

En este contexto, Alberto envió a la viceministra de Salud, Carla Vizzotti, a testear la vacuna rusa. Vizzotti es especialista en vacunas y fue la directora del Plan Nacional de Vacunación durante el gobierno de Cristina Kirchner, cuando el ministro de Salud era Juan Manzur.

La viceministra viajó con el «no», pero luego de dos semanas de supervisión le avisó a Alberto que el trabajo de los rusos era serio. Cuando volvió al país con el sí, Alberto citó a Ginés a Olivos el fin de semana para encuadrarlo detrás de la vacuna rusa. La oposición de Ginés a la vacuna rusa era tal que las provincias de Buenos Aires y San Luis amenazaron con no hacerla aprobar por la Anmat sino por las propias provincias.

Putin admite problemas de producción


Mientras que en 13 provincias argentinas (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, La Pampa, Mendoza, San Luis, Corrientes Tucumán, Santiago del Estero, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego) se preparan para recibir la vacuna rusa, el presidente Vladimir Putin sembró dudas ayer.

El mandatario ruso admitió que su país enfrenta un fuerte desafío para aumentar la producción de su vacuna contra el Covid-19, la Sputnik V, por problemas de disponibilidad de equipos.

«Hay un problema ahora y es lograr la producción industrial de la vacuna en los volúmenes necesarios», dijo Putin en una videoconferencia con inversores en Rusia. «Hay algunos problemas con esto, relacionados con la disponibilidad, o la falta de los equipos necesarios. Son necesarios materiales para poner en marcha la producción en masa», precisó el jefe de Estado.

La vacuna Sputnik V fue aprobada para uso limitado en Rusia. Se usa para proteger a los médicos y paramédicos expuestos al Covid-19. Actualmente se encuentra en la fase 3 de ensayos clínicos, que incluye a más de 40.000 voluntarios, tanto de Rusia, India, Emiratos Árabes Unidos y Bielorrusia, entre otros países.